10.11.2019

"El concepto del arquetipo del mentor presenta múltiples usos para el escritor. Además de ofrecer una fuerza capaz de propulsar la historia e insuflar al héroe la motivación o el equipo necesario para el viaje, los mentores pueden articular relaciones trágicas, profundas o aún humorísticas. Algunas historias no requieren un personaje especial dedicado en exclusiva al desempeño de las funciones propias de este arquetipo, si bien en algún momento de casi todas las historias alguna fuerza o personaje ayudará al héroe, portando temporalmente la máscara del mentor.

Cuando los escritores se atascan pueden recurrir a la ayuda de mentores, al igual que lo hacen los héroes. Pueden consultar a profesores de escritura o buscar inspiración en las obras de los grandes literatos. Igualmente pueden ahondar en su interior hasta dar con las verdaderas fuentes de inspiración del yo, el lugar donde habitan las musas. El mejor consejo de un mentor puede ser muy simple: respira. Persevera. Lo estás haciendo bien. Lo tienes todo para manejar la situación, en algún lugar de tu interior.

Los escritores deberían ser conscientes de que ellos mismos son en buena medida mentores de sus lectores, chamanes que viajan a otros mundos de donde regresan con historias para sanar a su pueblo. Como los mentores, nos instruyen por medio de sus relatos y nos obsequian con su experiencia, pasión, observación y entusiasmo. Los escritores, como los chamanes y los mentores, presentan metáforas que pueden servir de guía a la gente para observar su vida, un obsequio precioso y una importante responsabilidad para el escritor.

Con mucha frecuencia, la energía del arquetipo del mentor hace que el héroe logre vencer sus miedos y se sitúe al filo de la aventura, en la siguiente etapa del viaje del héroe, en el primer umbral" 



Vogler, Christopher


10.01.2019

Los filósofos que han especulado sobre la significación de la vida y el destino del hombre, no han notado lo suficiente que la naturaleza se ha tomado la molestia de informarnos sobre sí misma. Ella nos advierte por un signo preciso, que nuestro destino está alcanzado. Ese signo es la alegría. Digo la alegría, no digo el placer. El placer no es más que un artificio imaginado por la naturaleza para obtener del ser viviente la conservación de la vida; no indica la dirección en la que la vida es lanzada. Pero la alegría anuncia siempre que la vida ha triunfado, que ha ganado terreno, que ha conseguido una victoria. Toda gran alegría tiene un acento triunfal.
Ahora bien, si tomamos en cuenta esta indicación y si seguimos esta nueva línea de hechos, hallamos que por todas partes donde hay alegría, hay creación; más rica es la creación, más profunda es la alegría.
Henry Bergson


Interés, palabra que proviene del latín y refiere a estar ex-pectante hacia afuera.
Interés y respeto (expectante hacia la cosa) están íntimamente vinculadas.


Tu Escritor Fantasma S. A.

Ghostwriters (Escritores Fantasmas) Escritores por encargo escribimos lo que quieras. Cómo y cuándo lo quieras. Absoluta reserva. (+...